Aunque no es la primera vez, este tamaño de acuarela es el más grande con el que me he enfrentado, 70x100.
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Montañas de Vandellós (70x100 cm) |
Era
papel Gvarro y tan sólo empezar a mojar, unas espectaculares
ondulaciones en el papel, semejantes a montañas rusas, hacían dificil
seguir: el pigmento se depositaba en sus charcos, al fondo de los "valles",
mientras que el agua fluía de las "montañas". Pero el tema elegido exigía
precisamente unos degradados sutiles en el plano -en un plano perfectamente estable- y era sencillamente
imposible ni aproximarse de lejos.
Ya sabía lo que
había que hacer, sólo que siempre da pereza. Saqué el papel del tablero,
lo metí bajo la ducha, levanté toda la pintura y con el papel mojado lo
clavé en un bastidor para telas.
Al día siguiente, perfectamente seco, disponía de un tablero de tambor tenso que ya no dio ningún problema.