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dilluns, 24 desembre de 2012

El arte de la demolición
The art of demolition

El título podría sugerir el fin de año... un año por cierto de grandes demoliciones... Sin embargo no he seguido por ahí. Para los amantes de la lectura he preparado un texto. En fin, que por deseos de un año constructivo no quede y aquí también dedico los míos a mis seguidores.

Demolición del puente ferroviario provisional sobre el Congost
The demolition mood (Jutta suggestion)

Demolición
En febrero de 2012 se derribó el puente provisional de cercanías sobre el río Congost que había sido construído para liberar el espacio del viejo puente donde habían de construirse dos puentes definitivos (línea del AVE y de cercanías). Finalmente, tras su uso durante unos meses, se decidió no dejar en pie esa construcción -quizás por no sobrecargar la zona del río -.
¿Por qué no aprovechar las enormes vigas que se habían colocado sobre los pilares? El ingeniero me explicó que no salía a cuenta: habría que encontrar otro puente que tuviera justo ese tamaño, etc. Y en cuanto a transportarlas era más caro que derruirlas. Por tanto, una enorme máquina dotada de una "dentadura" (pala giratoria) se hizo cargo de devorar las vigas cual si fueran galletas marías. A cada mordisco en el hormigón, que realmente sonaba como una galleta crujiente, un denso esqueleto de nervios de acero quedaba al descubierto. El dispositivo de corte en la mordaza cortaba esos hierros interiores.
El día que me acerqué a la obra el paisaje era dantesco. El sol de invierno hacía brillar la nube de polvo que rodeaba la demolición. Los rayos de sol se filtraban en los huecos del polvo dando elegantes ángulos de luz. La oruga avanzaba pesadamente sobre un magma de cascotes y enjambres de hierros retorcidos. Hice un montón de fotos que han esperado hasta ahora para convertirse en una acuarela de taller.


Arte.
Y sin embargo, lo que más me admiró, la habilidad más increíble del operario de la máquina, era el proceso de apilar las retorcidas barras de acero, llegar a juntar una especie de gavilla de hierros, doblarlos como una madeja, hacerlos finalmente un ovillo y meterlos en el container. Me imagino la operación con alambres a mano y ya me resulta complicada por lo retorcidos que pueden llegar a estar; pero encima tienen varios metros, se retuercen en las tres dimensiones del espacio, llevan fragmentos de hormigón adheridos y... todo hay que hacerlo con la pinza única de la máquina. Alucinante!

El arte del demoledor
Ese hombre es un artista de su trabajo.

Aquí habría como para pararse a discutir en serio lo del arte. Una interesada convención hace segregar las llamadas bellas artes del resto de las actividades humanas convirtiéndolas en algo susceptible de una dignidad especial y, finalmente, de un valor económico especial. Pero la gracia del gesto -en este caso proyectado en la máquina, amplificado en ella-, la especialización habilidosa de su operario, su formación y entrenamiento, la capacidad de asombro que suscita y de espectáculo grandioso... no lo ponen demasiado lejos de las artes. ¡Y hay tantos trabajos cuya gracia no sabemos ver...!

En cuanto a mi acuarela, hay tres fases: 1) lavado general para entonar todo el conjunto; 2) ir subiendo partes y concretando elementos cuidando siempre de trabajar sobre mojado; 3) en este tema tiene un peso importante toda la parte de la pintura opaca: procedí a buscar un punto de radiación solar (superior, fuera de plano) y trazar alguna de las entradas de luz radiales... La tres partes piden paciencia porque cada paso parcial (dentro de cada fase) se hace secando la hoja.

18 comentaris:

  1. Me gusta la forma que tienes de ver las cosas.
    Y mucho mas como las transportas al lienzo.
    Mis felicitaciones.

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    1. Es curioso que empleemos la expresión "la forma de ver las cosas" para decir la forma de pensarlas. De ahí que uno las llevaría o transportaría al papel, como ilustrando el pensamiento. Esta manera "de ver" el proceso sin duda contiene buena parte de verdad porque uno suele pensar antes de ejecutar, etc. Pero también es verdad que uno se encuentra ante el tema y no planifica la fascinación que le lleva a pararse un buen rato, ni el deseo que le lleva a orquestar la pintura... En este sentido, tanto la forma "de ver las cosas" como la pintura misma son cosas que uno descubre... Gracias por el comentario.

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  2. Saludos Carlos.
    Estaba pensando en que te veo pintando con casco por la aficiónn que le tienes a estos temas, por otro lado muy logrados como siempre.
    Un abrazo y feliz Navidad

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    1. Pues, amigo Juan, si lo decías en plan gracioso resulta que no: ya me han hecho pintar con casco, que recuerde al menos un par de veces. Puedes ver aquí una prueba de la tuneladora de Montcada. Lo normal es que si te vas a los sitios y aparece el encargado de la obra te eche la bulla como está mandao. En este caso de la demolición sólo eran fotos: me aproximé al monstruo lo que pude aunque a quien hay que calmar es al encargado que está en tierra y suele no quitarte ojo de encima... Feliz y "edificante" Navidad!

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  3. Un lienzo con mucho significado y muy bien ejecutado!

    Feliz navidad y año nuevo :D

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    1. En el mundo de la imagen -la de la pintura, la fotografía o el cine-, se admite que hay siempre un despliegue de significado ambiguo, amplio, subjetivo, nunca unívoco... Y sin embargo, diría que siempre habla del interior de les personas... aunque esto tanto puede ser un final como la promesa de una renovación o lo que sea... en fin, como dices "mucho significado". Gracias por el detalle y feliz año, Verónica.

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  4. I love the light. Your captured the demolition mood very well!

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    1. The demolition mood is as accurate a description that could be the title of the painting. I think I'll add it in the text. While watching the live painting someone told me it was depressing ... How nice if not leave indifferent! Thanks, Jutta!

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  5. Está claro, Carlos, que el río Congost es para tí un paraje de inspiración, especialmente cuando interaccionan las máquinas y crean ese "espectáculo" que tan bien describes.

    Tienes razón, el concepto de "arte" habría que llevarlo merecidamente a otras tareas por el virtuosismo con el que se realizan y la dificultad que entrañan. ¿No es un obra de este otro "arte" ver despegar un avión o, más sencillo aún, el vuelo lento y silencioso de una paloma antes de posarse en la tierra? Hay muchas cosas a nuestro alrededor capaces de despertar admiración.

    La acuarela, con mucho movimiento y técnicamente bien realizada, es una buena muestra de ello.

    FELIZ AÑO y con los mejores proyectos.
    Saludos y un abrazo.

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    1. Cuando leí tu comentario sobre el río Congost como objeto de inspiración me vinieron a la cabeza dos expresiones castellanas: a la fuerza ahorcan y hacer de necesidad virtud... Pero luego, bien pensado, es cierto que se me ofrecen otras alternativas, nada floridas, pero alternativas al cabo. Lo del Congost sugiere aun una tercera expresión: quiero y no puedo... a fin de cuentas en verano pinto otras cosas y uno quisiera que el río fuera río en vez de ser esto que pinto... pero en esto, esas construcciones gigantes, esos esfuerzos de modificar la geografía, la presencia de máquinas monstruosas, le veo atractivo, grandeza y así salen estos mensajes contradictorios.
      Puesto que ya te ocupas muchas veces de la belleza de la naturaleza en tu blog, no me extenderé por ahí... sin embargo has mencionado el avión y ahí sí tengo algo que decir. La primera vez que volé en avión fue una experiencia casi trascendente: otro monstruo que aloja un montón de gente en su panza; acelera por la pista hasta alcanzar una velocidad alarmante, una velocidad que ya ves que rompe tu experiencia de viajero de coche... y entonces sucede ese milagro de la física, esa descompensación de presiones que hace que el artefacto pierda contacto con la tierra... En ese momento glorioso y en primer plano se me aparece la humanidad, la historia, el dominio de los elementos, esa naturaleza humana que en parte logra subyugar a la naturaleza en general. El uso de la tecnología, ese irrefrenable destino actual -quizás desatino fáustico- no me interesa tanto como la inteligencia que la crea. La máquina demoledora de esta acuarela no es una experiencia tan sonada, lógicamente, pero va por ahí, sin duda. Mi texto habla de eso también: unas tremendas fuerzas movilizadas y puestas al servicio del deseo humano...
      El comentario del movimiento de la acuarela me resulta iluminador. Me la miro y tienes razón: veo que ahí "circula" el puente con sus pilastras, fluye el río, el polvo se expande, entra la luz, y el mordisco de la máquina tira de los tendones de acero... Oye, qué descubrimiento...!
      Que el nuevo año libere las acuarelas que llevamos dentro, Reyes!

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  6. ¡Feliz año nuevo Carlos! y que las demoliciones te sigan inspirando en tus "construcciones".
    Urte berri on!

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    1. Tus buenos deseos son bastantes precisos y encajan. Creo que el dibujo es construcción. Y en cuanto a la pintura tampoco logro convencerme que sólo sirva la expresión emocional, también ahí hay mucha construcción y construcción. Habría un sentido de demolición que podría encajar bien con esto: quitarse uno todo lo sobrante y dejar la construcción limpia.
      Urte berri zoriontsua!

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  7. Para captar todo ese trabajo aunque sea en foto, tiene gran mérito y no digamos de oportunidad. Eso lo has logrado! pero, luego transformarlo en una acuarela, con ese polvo y esos rayos, es la otra parte del mérito. Lo conseguiste! Y debes ser ya, un gran experto en obras públicas y en pintarlas!
    El que maneja esa maquinaria, es un artista, experto en tecnología, teniendo además gran conocimiento del comportamiento de los materiales, al aplicárseles las diferentes tensiones y conocedor de cuales son los puntos adecuados. Todo eso realizado con minuciosidad. Ha de evitar cualquier fallo. Podría ser grave.
    Perfecto Carlos, tanto el dibujo como toda la descripción que haces de ese trabajo.
    El maquinista y tú sois dos grandes artistas.
    Un abrazo y buen año 2013.

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    1. Amigo Joshemari, creo que las fotos que hice te gustarían, no por su valor artístico que no es el caso, sino por lo que representan que es lo que quise describir en el texto... Aunque en las fotos hay más y no sólo el arte del demoledor: el paisaje devastado, los montículos de cascotes, las espigas retorcidas saliendo del cemento, oleadas de luz horadando el polvo, los brillos del sol en el río, el reflejo de la máquina en el río, otra máquina al lado picando el hormigón de las pilastras... Costó elegir tema, de veras. Creo que tu comentario contribuye a sacar a relucir una idea que quedaba oculta: en medio de esa paisaje dantesco hay eficiencia, conocimiento de los materiales, conocimiento de la máquina, minuciosidad, consciencia del peligro... O sea que en medio de ese caos que parece el paisaje después de la batalla está el orden. (Esa misma idea cuando se trata de guerra resulta algo obsceno: hay un montón de tecnología dispuesta a destruir científicamente; afortunadamente aquí no es eso y sabes que sólo es una limpieza destinada a mejorar las cosas). El orden es también el opuesto de la demolición en mi acuarela, otra idea latente cuando describía las fases de su construcción. Uno no representa la demolición haciendo cuatro manchotes sinó construyendo la imagen... En este sentido, la construcción desmiente el tema. Si alguien está realmente demolido quizás no pueda ni pintar, o pinte más bien de manera pulsional... o qué sé yo... Aquí hay mucho gozo... en el romper y en el montar. ¡Que el año nos sea propicio, un abrazo!

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  8. Carlos Sarrate, um Feliz Ano Novo!!!
    Grande Abraço!

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    1. Gracias, Gilberto, y ojalá sigas cultivando nuestro gusto artístico con esas obras tan exquisitas que seleccionas... Así, seguro que el año nos habrá de traer belleza.
      Grande abraço!

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  9. Disculpa, Treballes a partir de foto o és al natural? Collonuda aquesta aquarel·la ;-)

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    1. Fàcil de contestar, David: la major part de dibuixos i aquarel·les d'aquest blog son treballs en directe, del natural, i amb força textos o fotos pintant que donen detalls de circumstàncies. Però aquesta no i altres amb tema d'obres i de tamamy 50x70 o així tampoc: una màquina en moviment i tot el detall d'aquests paisatges em veig incapaç de fer-los del natural. La foto mai és una foto sinó un petit reportatge. Aquesta aquarel·la és de les meves favorites!

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