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dijous, 20 d’octubre de 2011

Pecados Capitales (4): la soberbia
Deadly sins (4): pride

La soberbia (Papel Meirat hecho a mano)

Comentario
No llegué a conseguir una imagen sencilla para la soberbia en ningún momento. Es el montaje que ha resultado más reflexivo y puede que más forzado. Sin embargo, en mi defensa he de decir que muchos bodegones clásicos resultan mucho más intelectualizados por la acumulación de símbolos. Aquí, la interpretación debería resultar asequible a cualquiera que mire con atención.
Se trata de representar el ego autocentrado y con desprecio de los demás. Daré alguna pista para que todo resulte más fácil: el tablero de ajedrez es un elemento clásico que se encuentra en algunas naturalezas muertas (p. ej. este cuadro de Lubin Baugin). Para nuestra mirada, el tablero puede representar aquí un espacio de juego o de rivalidad. Sin embargo quise que todo sucediera en el mismo bando de las blancas. Lo decisivo es que un peon se refleja y, sobre todo, se refracta, pero todo sucede entre peones.

***

Además de la idea propiamente dicha, la realización trajo algunas dificultades. Compré un pequeño espejo en un bazar que resulta como de "tamaño natural" para un peon. En cuanto a la copa, probé muchas copas distintas llenas de agua para ver si ofrecían un efecto de refracción adecuado al tema. Al final, la copa de vino más sencilla fue la mejor.
Finalmente, probé con distintas perspectivas, subiendo y bajando la altura de los objetos, hasta encontrar una adecuada. Sin embargo, apenas muevas unos centímetros los ojos, el reflejo del espejo desaparece y la refracción en la copa cambia ostentosamente de forma... Esa fugacidad pasajera de la imagen de la imagen, no obstante, liga muy bien con la soberbia misma...


17 comentaris:

  1. Complicada tarea te has planteado... Lo que estoy pensando al ver todos estos trabajos, es en la versatilidad del bodegón, tan criticado hoy en día. No sé si se debe a que es lo primero que te proponen hacer cuando empiezas a pintar, y queda un resto suconsciente de que es una actividad de principiante. Pero para mi el bodegón es la pieza fundamental del pintor. En el bodegón el artista es el que controla todo el proceso, el que atribuye el significado. para mi es uno de los temas que más me interesa. Pero voy a seguir con los barcos un poco más : )
    Saludos!

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  2. Complicado el tema, puede ser egocentrismo, siempre el mismo peón en distintos reflejos. No sé si un peón es mejor que el rey, único, en el juego. Lo que sí veo la realización extraordinaria. No he visto los anteriores, ahora voy. Te felicito.

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  3. Después de leer todo el municioso estudio que has hecho de esta obra y de el resultado final, no hay ninguna duda de que tienes mucho oficio y gusto para pintar.
    Antonio, te felicito.

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  4. Un gran reto el buscar una imagen para cada pecado capital. Lo has resuelto con gran maestria.

    Mejor imposible...

    Un saludo

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  5. Hola Noemí. Tu diagnóstico me parece certero y ya he dicho en las entradas anteriores que fue mi amiga Teresa, con sus fotos, la que me redescubrió las posibilidades del bodegón. Yo estaba incluido en los del desdén por el bodegón. En la red, sin embargo, está lleno de acuarelistas con bodegones preciosos, incluidos los tuyos con azules y rojos. Ahora bien, lo de tomar elementos del bodegón neerlandés, por ejemplo, parece suscitar ese tipo de desdén del que hablabas, quizás ligado al desdén por aprender de la historia de la pintura (no "aprender historia", sino "aprender a pintar también a partir de la historia de la pintura"). En la acuarela se agrava porque... -quizás tú que eres más experta lo sepas-... ¿hay una historia de la acuarela a la que referirse o sólo un florilegio de autores que "nos molan"?
    En fin, lo que está claro Noemí, es que hay grandes campos para ensayar y divertirse, como el bodegón, y me alegro que compartamos esta visión.
    Saludos!

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  6. Hola Antonia. Pensé en poner piezas de más importancia, como el rey. Pero el rey es rey en su función, y puede ser soberbio o humilde, mientras que el auténtico soberbio del pecado es el que se cree rey sin serlo. Esa fue la película que quise ilustrar. Gracias por tu visita y tu amable felicitación.

    Hola Raimundo. Es imposible decirle a alguien que tiene buen gusto sin tener ese mismo buen gusto para apreciarlo, y en cuanto al oficio no te lo niego pero aceptando que queda un largo camino para dominar esto (sin ir más lejos, esta tarde he hecho un invento de acuarela atmosférica y no acaba de salir).(Ah, Supongo que lo de Antonio es una simple confusión) Gracias por todo y un abrazo.

    Montse, bilbaína contenta, celebro que te guste. Hacerlo mejor siempre es posible porque si no, no tendría gracia. A ver si te prodigas más en tu blog. Saludos!

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  7. Hola Carlos, te comunico que mañana pondré esta última obra tuya en mi blog www.amantesdelaacuarela.blogspot.com enhorabuena por ella, el simblismo que tiene refleja perfectamente lo que quieres transmitir, a más de una persona habrás conocido así verdad? jajaja. Un abrazo de luz, Nuria.

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  8. Apreciado Carlos, mis disculpas por cambiarte el nombre, ya que como supondrás fué totalmente involuntario. Será que ya empieza a patinarme el embrague...
    Un abrazo.

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  9. Hola Nuria
    Será un honor que me dediques una entrada ahora o al final de la serie. Con relación a lo que dices, aunque ya entiendo que el tono es de broma, creo que la serie permite hacer una mirada introspectiva al autor -y quizás al espectador. Si podemos entender esos llamados pecados es porque podemos perfectamente, todos, sentir las emociones o actitudes correspondientes... y creo que todos hemos hecho la experiencia alguna vez de todos ellos , tal como de sus "virtudes" opuestas. Los temas del bodegón han surgido conectando con uno mismo, vamos.
    Un abrazo... también desde la sombra.,.

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  10. Amigo Raimundo, aquí se habla de pecados serios y eso ni siquiera es un pecado... Un abrazo

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  11. Un bodegón “soberbio” (me gusta el ajedrez y me llama la atención, pero me están gustando todos)

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  12. Hola Sadeu; Afortunadamente, uno juega al ajedrez con peones que se dejan llevar... Un saludo y gracias.

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  13. Aunque llego un poco al final quiero unir también mi felicitación a las anteriores. Hace tiempo que haciendo una serie de bodegones al óleo y del natural, aunque "típicamente tópicos" si los comparo con estos tuyos, sin embargo pude experimentar y me di cuenta lo que muy bien señala Noemi: que esta pintura es un auténtico "laboratorio" de temática real-simbólica, de composición, de color, etc. y el auténtico responsable de TODO es el autor. Tú serie es un magnífico ejemplo de esto.

    Este último sobre "La soberbia" está muy elaborado y la factura sigue siendo brillante como en los anteriores. Encuentro ingenio y maestría porque rompes los esquemas acostumbrados.

    Aprovecho para agradecer tu Colaboración en mi blog. Todo esto y la misma forma de contestar cada comentario me hace entender que eres una gran persona, además de un artista.

    Saludos y un abrazo.

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  14. Hola Reyes
    Noemí habló atinadamente. Casi nadie había visto esta serie hasta publicarla en el blog y no estaba muy seguro qué pasaría con esto. La gente, en general, está valorando la originalidad del tema. Yo creo que hay que ir más lejos y combinar el tema, las ideas, la realización correcta (lo que llamas factura), con las enormes posibilidades plásticas de la acuarela, sus posibilidades "silvestres", cuando dejas que el accidente se produzca. Combinar el control y el descontrol. También yo he avanzado cautamente desde el óleo y no me he lanzado a hacer efectos de agua a la primera y creo que ya debería permitírmelo. Pero el comentario de Noemí me animó a pensar que sería legítimo hacer otros bodegones con temas igual de sugerentes y que ahí podría ser un campo de experimentación. En fin, que lo del gran laboratorio del bodegón, va clavado! Dicho esto, no sé por dónde saldrá todo: lo que más me divierte sigue siendo salir de casa y dibujar en la calle.
    Escribir también me gusta y de momento me entretengo contestando. Pero lo de ser buenas personas tampoco se cómo acabará. Hay días de todo, ¿no?
    Mil gracias por tu incansable apoyo.

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  15. Hola Carlos. Me detengo en este pecado pues has sacado a relucir un tema que siempre ha llamado mucho mi atención, el cual es el de la interpretación. De comúm miro primero los trabajos, y luego leo, cuando lo hago. Si bien tanto el tema general como el particular (la soberbia) ya dan las claves para una interpretación, el difícil ejercicio que te has impuesto con esta serie, obliga a subsumir esos elementos puramente visuales a la idea concreta de ese hecho social institucionalizado como lo es, en este caso, la soberbia, tal como debe encuadrar un hecho delictivo en el tipo legal de que se trate, si lo hubiere. Asi, al mirar la pintura de marras la interpreté de un modo bastante distinto a lo que luego nos revelas con tu explicación. Si no la hubieras escrito, o bien, si yo no la hubiese leido, habría partido con una idea muy diferente sobre la historia que se describe en tu cuadro dados lo elementos que usaste y su disposición. Aun hoy se debate mucho sobre qué es mas importante, la intentio auctoris o la intentio lectoris, y esto porque no existe un correlativo acto perlocucionario para una determinada emisión. Si bien, mi interpretación seguramente no sea la mas feliz, no deja de ser válida cuando al ser el receptor me apropio del mensaje. Otro tanto podría suceder a algún visitante de tu blog que no entienda ni pizca de castellano, y por ende, no pueda leer tu explicación. Es interesante como nos comunicamos, y, aunque difícilmente de un modo unívoco, nos seguimos entendiendo.

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  16. Hola Carlos
    Cuando me decidí publicar esta serie era más que previsible que entre los habituales seguidores hubiera algunos que acusaran cierta reacción ante tanta palabra, y tantas “claves de lectura”... y era previsible incluso el clásico chaparrón de “la pintura ha de ser sencilla” o “ha de ser emoción”, o ha de ser así o asá.. etcétera. No ha habido chaparrón porque todos los comentaristas son gente muy elegante y si hay alguien disconforme con sólo un clic de ratón se dirige a las antípodas o a otro universo, aunque es posible que más de uno lo haya pensado.
    Me gusta el tema que planteas. El ejercicio puramente intelectual que me habría propuesto, según entiendes, sería hacer entrar los elementos visuales en la categoría "pecado x", tal como un caso delictivo se hace entrar en una ley general de jurisprudencia. En este sentido, la ley es general y hay siempre muchos o infinitos casos para la misma ley o que son "casos-de" la misma ley. Aquí, el concepto "soberbia" sería lo general y mi bodegón una de las ilustraciones posibles, si te entiendo bien. La comparación encaja por aquí pero las diferencias también son claras. 1) En la jurisprudencia nos jugamos un juicio justo según en qué categoría encuadremos, aquí sólo una percepción del sentido del gusto u otra que no parece importar nada práctico. 2) Pero ni siquiera nos jugamos un acto comunicativo decisivo. El acto comunicativo artístico es ambiguo casi por definición: no hay una intenctio auctoris unívoca que deba corresponder a una intenció lectoris en cuanto a captación de la belleza. Otra cosa es que el guión de una novela se entienda mal, etc. pero en pintura el mundo está lleno de cosas que el autor pretendía y no llegan en absoluto al espectador, o que el espectador celebra precisamente lo que al autor se le escapa y no se le ocurrió. En fin, no me extiendo más, pero que tú tuvieras otra interpretación no sólo no me parece extraño sino la regla universal que rige hoy día el arte. Menos mal, ¿no? Seguro que habrá ocasión de seguir.
    Saludos

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  17. Cuanta razon tienes. Que bien explicado. Pablo

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