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dissabte, 17 de març de 2012

Sol sobre el Vallés
Vallès in the sun

Repsol-YPF, planta de Montornés del Vallés

Una bifurcación de raíles entra en las instalaciones, tras las alambradas de espino; cámaras de seguridad, barracones, y unos enormes depósitos esféricos... A pesar de estos elementos inquietantes que evocan tantas películas, un sol brillante de primavera inunda la escena y el efecto dramático pierde buena parte de su sentido. -Quizás gane otras sugerencias, no sé. Al final sólo es la planta de la Repsol-YPF en Montornés del Vallés.

Dibujo de la acuarela
Pintando al lado de la vía (febrero 2012)

Situada en un extraño polígono industrial (Els Xops) en la confluencia entre Parets, Lliçà y Granollers, en medio de colinas onduladas, con algunos pequeños núcleos de fábricas, encuentras también esta granja de cerdos. Aunque uno vuelva a sus "silos industriales", la temática del árbol superviviente que señaló Ricardo Azkargorta en un comentario anterior, está de algún modo presente. De nuevo me parece que hay algo en sintonía con esa serie que él llama "Convivencias-supervivencias".

Granja de cerdos, Polígono Els Xops (marzo 2012)

A pesar que estemos en el campo, uno tiene la sensación que la naturaleza está en retirada, adelgazada, en minoría. También aquí, el sol de primavera viene a rescatar la escena del hundimiento...

Pintando la granja en los campos

12 comentaris:

  1. Amigo Carlos, qué bien sabes interpretar esos rincones duros. Tú les pones poesía y hasta terminan siendo atractivos!
    Me encantan! Ya lo sabes!
    Un abrazo.

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    1. Hola Joshemari
      De verdad que me alegro que esto tenga sus seguidores. Te puedes figurar lo que es un domingo por la mañana husmeando temas por un polígono, circulando a diez por hora, parando el coche y saliendo a mirar las posibilidades del tema... para perplejidad del vigilante de las cámaras de seguridad que no logra hacerse idea de qué pretende exactamente ese tipo... hasta que ven que el soporte del presunto bazooka es sólo una silla para sentarse y pintar... Lo cierto es que al poco rato, también circulando a diez por hora, pasó el coche del vigilante del polígono que, tras una mirada discreta, se fue más tranquilo. La escena del cambio de agujas y esa entrada pienso que tendría interés también para un buen fotógrafo pero te agradezco que digas que la poesía la pongo yo... Un abrazo

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  2. Como comenta Joshemari sacas partido a esas zonas industriales , construciones , puentes como nadie , me gusta especialmente la granja de los cerdos con una luz que invita a los contrastes fuertes . Un saludo.

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    1. Hola Karlitos
      Cada uno pone la creatividad donde puede. Quizás ambos temas llamarían a un día gris y plomizo donde las formas se funden. En el caso de la granja sería porque el silo estaba claramente en desuso y descuidado... y sin embargo esa luz magnética y -como dices- que invita a los contrastes fuertes me atrajo a su terreno. En ese momento no entendí bien pero la gracia está en pintar lo que te pide el cuerpo y pensar después. A mi me gusta también pensarlo, pero después. Los comentarios ayudan.
      Un saludo

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  3. Seguimos coincidiendo en la temática. A veces estos tipos de temas son tratados con atmósferas sombrías (en mi caso por ejemplo, aquí la mayoría de los días son nublados y grises) la bruma y el tipo de luz gris y oscura aporta dramatismo y melancolía. Tu vives en otro punto geográfico donde la luz abunda y tratas esos mismos temas con tu luz. El sol y la luz mediterránea se suele asociar a la alegría, vitalidad, dinamismo...etc. Por eso cuando veo esos trabajos tuyos donde plasmas esos lugares anónimos (destinados a la producción industrial y situados en el patio de atrás de nuestras ciudades) tratados con esa luz mediterránea, que parece mas apropiada para temas de playa, campo etc... me parecen todavía más expresivos y patéticos.

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    1. Ricardo, me ha gustado mucho, sinceramente, esa valoración de la luz mediterránea como expresión del patetismo. Creo que has dado forma verbal concisa a algo que medio barruntaba que podía ser así --ya desde el título de la entrada al que dí unas cuantas vueltas. Ante el tema -ante ambos-, yo sentía que esa luz apabullante y ese calor extraño de febrero-marzo debían estar en el cuadro... aunque la imagen sugería más bien lo contrario, una bruma como de Cantábrico... pero no, no debía inventar una escena truculenta. Tienes razón: el mundo soleado dice alegría y uno busca escenas desoladas. Es como esas películas de Hitchcock donde el momento más dramático transcurre en una feria con música de feria de fondo... Si realmente te ha llegado algo de ese patetismo, quizás más con la granja y nuestros silos habituales, entonces realmente conectamos con la misma emoción. Si no fuera así no pasaría nada porque es sabido que las interpretaciones de los códigos de la pintura están cualquier cosa menos cerrados...

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  4. Estoy de acuerdo con Joshemari: conviertes una escena fría y sin especial interés en una imágen cálida, llena de luz y con gran atmósfera. Muy buenas las dos.
    Un abrazo.

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    1. Hola Kubi
      Empleo tu comentario para reflexionar, si me permites. La frialdad de la escena significa poca calidez, falta del elemento humano afectuoso... pero sin embargo la cosa está lejos, muy lejos, de ser escenas sin-emoción. Son frías porque hablan de emociones que no son de amor, pero no frías porque no hablen de emociones --o al menos es tal como lo veo. La desolación es una pasión intensa, ¿no? Otra cosa es para qué usa uno la pintura o usa sus temas. El hombre que pinta cosas alegres no está necesariamente alegre o el que pinta cosas tristes está triste. A veces uno explora dimensiones que le reequilibran... u otros usos de la belleza... Gracias por tu comentario: seguimos "viéndonos" por la red.

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  5. Hola Carlos, desde luego le sacas partido a este tipo de temas, es admirable, me parecen las dos muy buenas. Como bien dices parece que la naturaleza se retire, aunque no deja de ponernos en nuestro sitio cuando le apetece, el otro dia caminando por sendas casi olvidadas tube la sensación contraria, olivos dentro del bosque, muros olvidados, la naturaleza vuelve a tomar lo que perdio. Saludos

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    1. Hola Juan. Con estos temas le saco partido no sólo al tema, sino que le saco partido sobre todo a la pintura gracias a la cual me permite congraciarme con el paisaje industrial que me toca vivir. Eso es importante y parece que llega a otra gente, a veces a los mismos industriales que se ven bien tratados con una mirada dignificadora. Aunque el cuadro pinte lo feo, una naturaleza devastada, pongamos por caso, no es la mirada indiferente de la fotografía (de la fotografía indiferente quiero decir: la de sacar la cámara del ciudadano y clic-clac ya está): es la mirada interesada en las cualidades plásticas de lo feo. Eso siempre sorprende. Sobre lo de la naturaleza casi que mejor te contesto en tu blog.
      Saludos

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  6. Carlos, poco que añadir a los comentarios anteriores y a tus propias respuestas porque resultaría repetitivo.

    Estas acuarelas, las dos, exquisitas y sutiles en el tratamiento de la luz, tienen también calidez con esos toques sobrios de tonos rojizos o amarillentos sobre el predominio del gris. Por otra parte encuentro en esa ausencia de "vida" y en ese abandono un sentido de nostalgia y soledad muy fuerte que refuerza el tema y le añade riqueza...

    Es dificil decir "algo" cuando se ha dicho ya tanto...
    Tu blog es un buen sitio para el análisis y la comunicación, valores que no abundan...

    Saludos Carlos y un abrazo.

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    1. La ausencia de vida la has puesto justamente entre comillas. Realmente vuestros comentarios me hacen pensar, como actividad que viene, digamos, después de la fiesta del pincel. He caído en la cuenta que hay bombonas de gas en una y que hay un silo de pienso en la otra. Hay una vía vacía que va a una entrada y una entrada a un camino vacío; hay unas cañas supervivientes y unos árboles supervivientes; hay industriales trabajando con sus máquinas detrás de la escena y granjeros con sus animales de granja detrás de la escena. Hay mucha vida en realidad, pero no se ve. Hay un Vallés que en algún momento histórico debía ser un vergel de clima templado cerca del mar, y ahora, como naturaleza en retirada, es una comarca explotada pero no rendida. El mensaje es ambiguo, es una tristeza con mucho sol por encima... pero ¿quién dice que los mensajes deban responder a los clichés?
      Un abrazo, Reyes y gracias por celebrar también los comentarios.

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